| Natación |
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La natación es un deporte factible de ser practicado durante toda la vida, ya que es reconocida por sus bondades para un crecimiento físico armónico y saludable, y utilizable para diversas terapias alternativas en diferentes patologías, pues dentro del agua se tiene un bajo impacto sobre las distintas partes de nuestro cuerpo, reduciendo al máximo la tensión de los huesos y las articulaciones. La recomiendan gran mayoría de personas, aún quienes jamás aprendieron a nadar. En los últimos años se ha visto incrementado el número de recomendaciones por parte de los profesionales de la medicina para las más variadas terapias y patologías. Algunas de ellas son: · Asma. · Molestias musculares y articulares. · Hernias de disco, lumbalgia o pinzamientos. · Estrés. · Estimulación precoz. · Ayuda en dietas de adelgazamiento controlado. · Discapacidades físicas y motoras. · Autismo. La natación tiene unas características especiales que no poseen otros tipos de ejercicios aeróbicos. Algunos de estos beneficios son: · Aporta una increíble resistencia cardiopulmonar. · Estimula la circulación sanguínea. · Ayuda a mantener una presión arterial estable. · Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. · Desarrolla la mayor parte de los grupos musculares (más de dos tercios de todos los músculos de nuestro cuerpo). · Fortalece los tejidos articulares previniendo posibles lesiones. · Facilita la eliminación de secreciones bronquiales. · Mejora la postura corporal. · Desarrolla la flexibilidad. · Alivia tensiones. · Genera estados de ánimo positivos. · Ayuda a mejorar estados de ansiedad y aliviar síntomas de depresión. · Relaja la excesiva tonicidad muscular de la tarea diaria. · Estimula el crecimiento y el desarrollo físico-psíquico. · Mejora el desarrollo psicomotor. · Favorece la autoestima. El programa de natación debe adecuarse a las características, edad y necesidades e intereses de los individuos. En los niños hay que impedir la aparición del temor mediante juegos y ejercitaciones simples, mientras que haremos que los adultos superen razonadamente los posibles complejos adquiridos, con un reaprendizaje postural. La introducción en el medio acuático, los desplazamientos con apoyo plantar, la supresión de los mismos, las inmersiones estáticas y en movimiento, el abandono de los apoyos, los equilibrios, las flotaciones con y sin movimiento, la respiración y espiración estática, en flotación y en movimiento, y finalmente la adopción de posiciones hidrodinámicas para el desplazamiento, configuran el universo de mini objetivos que confluyen en el decisivo período de aprendizaje, cuya feliz resolución abrirá el camino a la enseñanza de movimientos de distinta complejidad. La flotación, respiración y propulsión, en pileta poco profunda y sin uso exagerado de material auxiliar, componen nuestra secuencia en el proceso de aprendizaje para cumplir estos objetivos. Sin lugar a dudas, las primeras clases reforzarán la confianza del alumno y buscaremos que la familiarización y sensibilización con el medio crezcan de manera sostenida. Esta fase tendrá una duración diversa de acuerdo a cada alumno, pudiendo establecerse diferentes razones para ello, tales como: edad, estado físico y biológico, vivencias anteriores, y posición psicológica individual ante la actividad. A partir de este momento, nuestro objetivo acuático es que nuestra gente aprenda a nadar, enseñándoles las técnicas de los cuatro estilos. Siempre que tengamos la posibilidad de trabajar con niños, las expectativas son que algún día el mismo llegue a integrar un equipo de natación; por lo tanto, los factores técnicos de eficiencia deben ser respetados. |